
Natural, Vegana, FreePlastic. Así es la cosmética sólida.
Cuando hablamos de cosmética sólida nos referimos a productos de belleza y cuidado personal que se elaboran con fórmulas sin agua o con muy poca (la cual se evapora durante el proceso de secado) y nos dan como resultado un producto sólido.
Este tipo de productos concentra las mismas propiedades y beneficios que sus análogos en formato líquido. De hecho, podríamos decir que incluso las mejora gracias a su mayor concentración de ingredientes.
Existen una gran variedad cosméticos sólidos, desde las pastillas de jabón natural de toda la vida, champús sólidos, mascarillas capilares, cremas corporales… hasta perfumes en formato sólido.
Libre de plásticos
Su mayor ventaja es que no requieren recipientes plásticos para su almacenamiento. Con ello, contribuimos a reducir el impacto medioambiental que produce este residuo. Los envases para los productos sólidos suelen ser biodegradables o, en el caso de cosmética semisólida, se almacenan en botes de aluminio que son 100% reciclables y reutilizables.
Cuestión de ingredientes
Otro de los motivos que hacen a la cosmética sólida tan atractiva, son sus ingredientes. Por lo general, se formulan con materias primas naturales y de origen vegetal por lo que son aptas para veganas. Muchas marcas, además, usan ingredientes ecológicos, como es el caso de ArGaia. Al no contener siliconas, parabenos ni aceites minerales (todos derivados del petróleo), son beneficiosos para tu organismo y para el planeta.
Mayor calidad-precio
Aunque a primera vista puede parecer que la cosmética sólida es más cara que la líquida tradicional, ¡nada más lejos de la realidad! Hay que tener en cuenta que mientras la cosmética líquida se compone en su mayor parte por agua, los productos sólidos basan sus ingredientes en aceites vegetales, mantecas y aceites esenciales, que son más caros, pero aportan muchos más beneficios, por lo que la calidad de producto aumenta. Al ser un producto concentrado su durabilidad es superior, siempre y cuando cumplamos con unas mínimas medidas de mantenimiento. Por ejemplo, para jabones, champús y limpiadores sólidos es importante usar jabonera y dejar el producto en lugar seco entre uso y uso.
Siguiendo con el precio, también hay que tener en cuenta que los envases a veces suponen un alto porcentaje del montante final del producto. En el caso de la cosmética sólida pagas, sobre todo, por la calidad de los ingredientes y no tanto por el envase. La relación calidad-precio de los productos sólidos es mejor que la de los líquidos.
Ideales para viajar
También tienen la ventaja de ser muy cómodos a la hora de viajar. En cuanto a productos sólidos, las compañías aéreas no tienen ninguna restricción, al contrario de lo que sucede con los líquidos. Por no decir que la cosmética sólida ocupa mucho menos espacio que los botes del formato líquido.
Y después de toda esta información. ¿No piensas que la cosmética sólida tiene suficientes puntos a favor como para incorporarla en tu vida? Seguro que sí. Además, si la pruebas, te dejará muy sorprendida.
