
Los hidrolatos son «aguas mágicas que cuentan con propiedades terapéuticas únicas que proceden de la planta y además poseen la cualidad purificadora e inconmensurable del agua»
Lydia Bosson – Hidrolatoterapia
Los hidrolatos o aguas florales son unos de los ingredientes más utilizados y versátiles dentro de la cosmética ecológica. No obstante, no todas las aguas florales que se venden en el mercado son realmente hidrolatos. Si no sabes lo que son, para qué se usan o cómo reconocerlos en los ingredientes del etiquetado de tus cosméticos, esta entrada puede interesarte.
¿Qué es un hidrolato?
Es un producto natural de textura acuosa cuya apariencia, según su concentración, puede ir desde transparente a lechosa. Posee el aroma de la planta de la que se extrajo.
Se obtiene por destilación con vapor de agua de cualquier parte de una planta (flores, hojas, tallos, raíces). Cuando procede únicamente de las flores de la planta puede llamarse “Agua Floral”. En el mismo proceso se consigue por un lado el aceite esencial con las sustancias liposolubles y por el otro, el hidrolato donde el agua destilada acumula los componentes hidrosolubles de la planta. Los hidrolatos no son aceites esenciales diluidos. Tienen propiedades por sí mismo. A menudo estas propiedades son similares a la del aceite esencial extraído por la misma planta. Sin embargo, la concentración de los componentes activos del hidrolato es menor que las del aceite. Por esta razón son más suaves y seguros, pudiéndose utilizar directamente sobre la piel o el cabello sin importar si tu piel es muy sensible o estás embarazada.
Los hidrolatos en cosmética
Esta maravillosa materia prima ofrece infinitas posibilidades, tantas como las plantas de las que se puede extraer y formas cosméticas donde se pueden utilizar. Por eso su uso está muy extendido dentro de la cosmética natural. Se pueden utilizar solos, en combinación con otros hidrolatos o como parte de formulaciones más elaboradas. Aparecen en la lista de ingredientes de la gran mayoría de cosméticos y pueden sustituir totalmente al agua, aportando, además de hidratación, las propiedades de la planta de la que se extrajeron.
Los encontrarás formando parte de tónicos y brumas faciales o capilares, cremas y serums, geles o mascarillas.
¿Cómo se reconoce un hidrolato en la etiqueta de un cosmético?
En cosmética un hidrolato se identifica por su INCI, que consiste en el nombre de la planta en latín, unido a la parte de la planta de la que se ha extraído en inglés y acabando con la palabra «water». Si se ha extraído de varias partes, solo incluye la palabra «water». Ejemplos:
- MENTHA PIPERITA LEAF WATER: Hidrolato de menta, elaborado con las hojas de la Mentha Piperita.
- THYMUS VULGARIS WATER: Hidrolato de tomillo, elaborado con varias partes del Thymus Vulgaris
- ROSA DAMASCENA FLOWER WATER: Hidrolato de Rosa, elaborado con flores de la Rosa Damascena.
Si compras hidrolatos es posible que en los ingredientes encuentres también algún conservante. Al ser un producto acuoso, se puede contaminar fácilmente, por lo que es aconsejable comprarlo con algún conservante natural como “DEHYDROACETIC ACID, BENZYL ALCOHOL».
Usos de los hidrolatos
Además de ser parte esencial en las formulaciones de la mayor parte de los cosméticos, por sí solos o combinados con otros hidrolatos, tienen varios usos:
Tónico facial: Todos los hidrolatos tiene propiedades astringentes suaves y reguladoras del pH, pero además, cada hidrolato, según su composición, puede tener otras propiedades (antioxidante, antiséptica, antiedad…)
Elixir bucal: Utiliza un hidrolato antiséptico como el de tomillo o laurel para realizar enjuagues bucales después del cepillado.
Tónico capilar: Aplícalo directamente en el cuero cabelludo y realiza un masaje. Si quieres volumen opta por el hidrolato de hamamelis. Si tu problema es la caída o fragilidad de pelo, el hidrolato de romero podrá ser de ayuda.
Desodorante suave: Algunos hidrolatos como el de la salvia o romero, poseen propiedades antisépticas y regulan la transpiración. Siempre que el sudor no sea muy fuerte se puede utilizar como desodorante.
Mascarillas: Si te gusta preparar mascarillas caseras, puedes reemplazar el agua por hidrolatos para aumentar los beneficios ésta.
Fricciones y Compresas: Puedes empapar una compresa y aplicarla sobre la zona aliviar o friccionar con hidrolato las piernas cansadas.
Cuidado de los ojos: Aplica dos algodones humedecidos con hidrolato sobre los ojos cansados después de un largo día. Para esto es ideal el hidrolato de manzanilla.
Estos son algunos ejemplos de usos cosméticos de los hidrolatos, pero existen más. Incluso los hay aptos para el consumo y se pueden utilizar en zumos o repostería donde, además de aromatizar aportan todos los beneficios medicinales de la planta de procedencia. Sin embargo, en este caso, es aconsejable asegurarse de que el hidrolato sea bio, y apto para su consumo.

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