Superposición de serums o «layering»

Se trata de una técnica de cuidado de la piel originaria de Asia que consiste en la superposición de diferentes serums en el rostro para realizar un tratamiento único, orientado a las necesidades de tu cutis.

Si ya leíste la anterior entrada sobre ¿Qué son los serums?, sabrás que son productos de textura muy ligera que contienen una alta concentración de activos y se elaboran para tratar distintos problemas de la piel. Los hay de todo tipo; antimanchas, antiedad, antiacné, hidratantes, para pieles sensibles, antioxidantes… Pero obviamente, cada sérum se centra en un problema. Gracias a su textura ligera, el sérum nos dan la posibilidad de aplicar más de uno a la vez para mejorar varias necesidades en una misma rutina. Ésta es la base del layering.

Sin embargo, hay que tener en cuentas ciertas normas y sobre todo saber qué ingredientes no es aconsejable combinar.

Las normas son bastante sencillas:

  • La primera es no aplicar más de tres serums en una misma rutina.
  • Aplicar el sérum cuando el anterior se haya absorbido totalmente. Para ello, espera un mínimo de 15 segundos entre uno y otro.
  • Empezar siempre con el producto más acuoso.

Respecto a los ingredientes que NO es aconsejable combinar, encontramos:

Mezclar AHA’s (ácidos glicólico, láctico, málico, mandélico…)

Los AHA son exfoliantes químicos. En concentraciones muy altas solo pueden ser utilizados por dermatólogos. Los cosméticos que encuentras en el mercado incluyen estos ingredientes en diferentes porcentajes. Lo mejor es empezar probando con porcentajes bajos  para comprobar la tolerancia de tu piel y luego ir aumentando la concentración. Por todo esto, combinar dos productos con AHA puede llegar a sobre-exfoliar tu piel. Si tienes dos productos con AHA, es mejor utilizarlos en distintas rutinas.

Usar Retinol junto con AHA:

Evita mezclar ambos ingredientes ya que juntos podrían irritar tu piel. Tanto el retinol (vitamina A) como los AHA tienen propiedades exfoliantes y al mezclarlos podrías generar una exfoliación demasiado fuerte. Si aún así, deseas incorporar estos ingredientes a tu rutina facial puedes aplicar el producto con AHA por la mañana y el de retinol por la noche o alternarlos, una noche usas uno y la siguiente, el otro. Eso sí, lo mejor es usar los productos con retinol siempre por la noche ya que es fotosensible.

Combinar Vitamina C y cualquier Ácido:

Mezclarlos no supone un riesgo para tu piel, sin embargo, usar cualquier ácido (incluido el hialurónico) junto con la vitamina C minimiza los efectos de la vitamina C. Lo mejor es aplicar uno por la mañana y otro por la noche.

Aplicar Vitamina C con Niacinamida:

La niacinamida o Vitamina B3 es una vitamina hidrosoluble, que se utiliza en productos antiedad ya que promueve la renovación celular disminuyendo arrugas y machas. También puedes encontrarlo en cosméticos antiacné, gracias a su poder regulador de la hidratación y regenerativo.

En este caso particular, la incompatibilidad está en el tipo de pH del producto a combinar con la niacinamida. Esta vitamina puede enrojecer e irritar la piel si es combinada con otro producto con un pH ácido. Generalmente los productos elaborados con vitamina C pura (Ascorbic Acid) se formulan a pH ácido. No pasa lo mismo con los derivados de la Vitamina C como Ascorbyl Glucoside o Tetrahexildecyl Ascorbate que sí que se pueden formular a pH neutro. Por lo tanto, es importante leer los ingredientes para saber qué tipo de vitamina C contiene nuestro producto. De todos modos, para evitar riesgos, lo mejor es incorporar cada ingrediente a una rutina diferente (uno por la mañana y otro por la noche).

¿Qué te ha parecido la información? Después de leer sobre esta técnica, ¿te animas a probarla? Igual ya la practicas. Nos encantaría saber tu opinión!!

¡¡Esperamos que te haya gustado y te sirva de ayuda!!

Un abrazo.

Deja un comentario

Diseña un sitio como este con WordPress.com
Comenzar